El blog de esta semana es muy especial. Va dedicado a Víctor un deambulante de la Avenida Ponce de León en Hato Rey quién todos los días se levanta con un vaso en la mano para buscar las monedas que pueda conseguir durante día. Para Víctor esta es una forma de ganarse la vida, en las calles, pidiendo, recibiendo insultos y desprecios, hablando con los que tienen un momento para conversar y recibiendo el cariño de los pocos desconocidos que se acuerdan de él.
Cuantos personas como Víctor hay en las organizaciones, que se levantan temprano a buscar el sustento de cada día, sin sentirse parte de una comunidad laboral.
¿Qué tipo de cultura organizacional promovemos en nuestras organizaciones?
La cultura organizacional según Robbins y Judge (2009), se refiere al significado compartido por los miembros de una organización y que hace distinta a una organización de otra. La cultura facilita el que se puedan crear vínculos de afinidad entre los miembros y la organización. Para ello los procesos de socialización son fundamentales. Cuando estos procesos no son atentidos de manera adecuada, podemos encontrar personas que son clasificados como inconformes y rebeldes entre otros términos. A veces estos procesos pueden llegar hasta la marginación o expulsión de personas de la comunidad laboral.
Es muy lamentable que un ser humano se llegue a sentir de esta manera. Sin embargo no podemos ignorar o darle la espalda a esta situación.
Agunas sugerencias para crear una cutura positiva son:
En primer lugar, focalizar en las fortalezas positivas de las personas. Todos tenemos algo en lo que somos muy buenos y debemos destacar.
En segundo lugar, recompensar en vez de castigar. Hay veces que hacemos algo y sólo nos fijamos en lo malo o lo que se quedó sin hacer. Lo bueno muchas veces pasa inadvertido o no es reconocido. El libro Bien Hecho! de Ken Blanchard ilustra muy bien este concepto en relación a cómo un entrenador de ballenas establece una relación positiva con éstas mediante el reconocimiento y la redirección del comportamiento.
Finalmente, ayudar a la personas a crecer. Estimular, crear las condiciones para ayudar a que otros tengan nuevas y mejores oportunidades.
Víctor sabe muy bien de lo que hablo y en su forma de ganarse el pan nuestro de cada día tiene un empleo a tiempo parcial los jueves y viernes en la tarde cerca de Plaza las Américas. Si lo ves observarás que no ha perdido su sonrisa y el cariño en sus interacciones con los demás, en especial para decirte, Gracias.
Blog dedicado a temas relacionados a la Psicología Industrial Organizacional, Recursos Humanos y Gerencia de Proyectos.
Datos personales
- Christella Navedo, PhD, PMP
- Psicóloga Industrial Organizacional y Gerente de Proyectos Profesional. Para contrataciones 787 553-9284
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lunes, 8 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
Cuando de la motivación sólo queda la esperanza.
¿Te has sentido motivad@ o desmotivad@ alguna vez? ¿Te has preguntado por qué? ¿Es importante para seguir adelante?
La motivación según Stephen P. Robbins y Timothy A. Judge (2009), es el resultado de la interacción de una persona y una situación. Es el motor o la fuerza que nos impulsa a movernos, la cual varía dependiendo de la persona o de la situación. Esta compuesta según éstos, de tres elementos básicos: intensidad, dirección y persistencia.
La intensidad se refiere a cuantas veces tratamos, la dirección es el camino hacia el cual nos dirigimos con esa intensidad y la persistencia es por cuanto tiempo mantenemos ese esfuerzo.
Un ejemplo real de motivación en nuestros días es la historia de un hombre llamado Chris Gardner quién llegó a ser una persona sin hogar, un padre soltero, vendedor de equipos médicos que casi nadie deseaba comprar y hasta estuvo preso por no poder pagar multas de tránsito, mientras trabajaba como vendedor en las calles de San Francisco. A Chris sólo le quedaba la esperanza. Ese fue el motor que lo impulsó aún en los momentos más desolados y tristes de su vida a luchar contra la advesidad con intensidad, dirección y persistencia.
La vida de Chris cambió radicalmente en un estacionamiento, en donde vió a un hombre de negocios manejando un Ferrari y le hizo sólo dos preguntas: ¿que haces? y ¿cómo lo hiciste? Este hombre luchó con intensidad para conseguir una oportunidad como aprendiz sin sueldo, en una firma para corredores de la bolsa hasta demostrar que se merecía un empleo y convertirse en un exitoso hombre de negocios. Su historia es tan impresionante que llegó hasta el cine.
Si te sientes desmotiv@, te exhorto a ver la película The Pursuit of Happyness y a no perder la esperanza de que hay algo mejor para tí.
La motivación según Stephen P. Robbins y Timothy A. Judge (2009), es el resultado de la interacción de una persona y una situación. Es el motor o la fuerza que nos impulsa a movernos, la cual varía dependiendo de la persona o de la situación. Esta compuesta según éstos, de tres elementos básicos: intensidad, dirección y persistencia.
La intensidad se refiere a cuantas veces tratamos, la dirección es el camino hacia el cual nos dirigimos con esa intensidad y la persistencia es por cuanto tiempo mantenemos ese esfuerzo.
Un ejemplo real de motivación en nuestros días es la historia de un hombre llamado Chris Gardner quién llegó a ser una persona sin hogar, un padre soltero, vendedor de equipos médicos que casi nadie deseaba comprar y hasta estuvo preso por no poder pagar multas de tránsito, mientras trabajaba como vendedor en las calles de San Francisco. A Chris sólo le quedaba la esperanza. Ese fue el motor que lo impulsó aún en los momentos más desolados y tristes de su vida a luchar contra la advesidad con intensidad, dirección y persistencia.
La vida de Chris cambió radicalmente en un estacionamiento, en donde vió a un hombre de negocios manejando un Ferrari y le hizo sólo dos preguntas: ¿que haces? y ¿cómo lo hiciste? Este hombre luchó con intensidad para conseguir una oportunidad como aprendiz sin sueldo, en una firma para corredores de la bolsa hasta demostrar que se merecía un empleo y convertirse en un exitoso hombre de negocios. Su historia es tan impresionante que llegó hasta el cine.
Si te sientes desmotiv@, te exhorto a ver la película The Pursuit of Happyness y a no perder la esperanza de que hay algo mejor para tí.
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